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Artículo 6 Código Penal: las medidas de seguridad

El artículo 6 del Código Penal regula los requisitos y límites a los que deben someterse las medidas de seguridad. Este artículo se encuentra incluido en el Título Preliminar (de las garantías penales y de la aplicación de la Ley penal) del Código Penal. Se trata, por tanto, de un artículo general, que funciona como fundamento del orden penal.

Redacción del artículo 6 del Código Penal

1. Las medidas de seguridad se fundamentan en la peligrosidad criminal del sujeto al que se impongan, exteriorizada en la comisión de un hecho previsto como delito.
2. Las medidas de seguridad no pueden resultar ni más gravosas ni de mayor duración que la pena abstractamente aplicable al hecho cometido, ni exceder el límite de lo necesario para prevenir la peligrosidad del autor.

Artículo 6 Código Penal

Explicación del artículo 6 del Código Penal

En primer lugar, cabe destacar que el artículo 6 del Código Penal supedita la imposición de una medida de seguridad a la comisión de un delito. Es decir, la peligrosidad criminal del sujeto depende de que haya cometido una acción tipificada en el Código Penal.

Este aspecto fue destacado por el Tribunal Constitucional, con el fin de evitar los prejuicios y la imposición de penas predelictuales, basadas en un concepto de peligrosidad meramente social, que no conduce sino a la marginación.

Por tanto, nuestro ordenamiento jurídico garantiza que solo tras la comisión del delito, aquellas personas que no sean susceptibles de ser condenadas a la correspondiente pena, sean sometidas a la medida de seguridad. Cabe recordar que las medidas de seguridad no tienen un carácter «vindicativo» como las penas. Al contrario, su objetivo es reeducar y reinsertar al sujeto. Lo que sí comparten ambas figuras es su finalidad preventiva, si bien desde diferentes prismas:

  • La función preventiva de las penas se sustancia mediante la amenaza de un castigo ante determinada conducta (prevención general).
  • Sin embargo, la función preventiva de las medidas de seguridad se materializa en herramientas de control (prevención especial).

Dicho esto, lo cierto es que el sistema penitenciario español no establece entre las penas y las medidas de seguridad la distancia que recomendaría la aplicación de estos principios. Así, muchos sujetos que deberían estar sometidos a medidas de seguridad terminan en prisión, con un régimen similar al de los demás internos, a falta de instituciones capaces de prestarles la atención necesaria.

Régimen de las medidas de seguridad

Las medidas de seguridad se someten al sistema de garantías de las penas. En particular:

Sus destinatarios son los sujetos inimputables o semi-imputables (artículo 95 del Código Penal y siguientes). A estos sujetos no se les puede declarar culpables, de modo que la medida de seguridad no puede pesar sobre su conducta. Como indicamos, se trata (idealmente) de un sistema de garantías proyectado hacia el futuro.

Como requisitos de la medida de seguridad encontramos:

  • Que debe ser posterior a la comisión del delito. Es decir, la medida de seguridad no puede prejuzgar a su sujeto.
  • Y que requiere un pronóstico de peligrosidad criminal. Es decir, debe preverse la posibilidad de que el sujeto vuelva a cometer esa u otra conducta delictiva.

Los límites de las medidas de seguridad en el artículo 6 del Código Penal

El segundo elemento a destacar del artículo 6 del Código Penal es que establece tres límites a las medidas de seguridad:

  1. Que no resulten más gravosas que la pena correspondiente al delito. En este sentido, se toma en consideración la pena abstractamente aplicable al hecho. Es decir, la contemplada en el Código Penal antes de que el Juez la concrete para el caso en cuestión. Sin embargo, sí hay que tener en cuenta el grado de ejecución y participación, así como otras circunstancias modificativas de la responsabilidad.
  2. Que no resulten de mayor duración que la pena correspondiente al delito. De nuevo se tendrá en consideración la pena abstractamente considerada.
  3. Que no excedan el límite de lo necesario para prevenir la peligrosidad del autor. Y precisamente es aquí donde cobra importancia el pronóstico de peligrosidad criminal. Por tanto, si el autor no pudiera volver a cometer el delito, no cabría imponer medida alguna.

Se trata, en definitiva, de dos límites absolutos (#1 y #2) y un límite relativo (#3), que en ningún caso deberá superar la medida de seguridad.

Sentencias relevantes sobre el art. 6 CP

Recursos relacionados con el art. 6 CP